Ya invertiste en anuncios. Conseguiste likes, corazones, hasta algún comentario. Pero la sala de espera sigue igual de vacía que antes de gastar un solo peso.
Te escriben por WhatsApp o Instagram pidiendo "informes" y ahí se queda todo: ni agendan, ni regresan. Mientras tanto, sigues dependiendo del boca en boca de siempre, como si internet no existiera para tu consultorio. Sigue a Pika Agencia Digital.

